A.R.I.C.O MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

HOMENAJE A LAS SEIS PERSONAS ASESINADAS POR FASCISTAS EN RICLA DURANTE LA GUERRA CIVIL

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 22/12/2017

HOMENAJE A LAS SEIS PERSONAS ASESINADAS POR FASCISTAS EN RICLA DURANTE LA GUERRA CIVIL

EL PASADO SÁBADO, 16 DE DICIEMBRE, PUDIERON CELEBRARSE AL FIN EL HOMENAJE Y FUNERAL DE LAS SEIS PERSONAS -CUATRO HOMBRES Y DOS MUJERES- ASESINADAS EN RICLA (VAL DE XALÓN) POR FASCISTAS EL 13 DE AGOSTO DE 1936.

CRISTINA SÁNCHEZ | 20 DICIEMBRE, 2017

Hace 7 años que los familiares iniciaron la ardua labor de recuperación de esos cuerpos, en la que contaron con la imprescindible colaboración de la Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (ARICO), y la Asociación Charata para la Recuperación de la Memoria Histórica de Uncastillo.

El acto, tan emotivo como sencillo, comenzó congregando a casi un centenar de personas en el Hogar del jubilado de Ricla, donde pudo estar presente Máxima, de 93 años, que se quedó hace 81 sin su madre Petra, su tía Lorenza, su hermano Narciso y su primo Antonio. Tuvieron la palabra sus familiares, como Alejandro, Delphine –bisnieta de Petra Lozano Forcén-, los tíos de ésta, residentes en Francia por exilio de sus predecesores, así como los de Lorenza Morlanes Serrano.

La familia de Tomás Sanz Lorente, otra de las víctimas, estuvo también presente. Antonio, conocido voluntario en las exhumaciones aragonesas, leyó emocionado un texto por voz del único individuo de la fosa del que se desconoce la identidad. Se encontraban acompañándoles otras víctimas y resistentes de la violencia fascista, como Mariano Malón, sobrino de Lourdes y Rosario, y nieto de Francisca, tres de las vecinas de Uncastillo (Cinco Villas) asesinadas durante la Guerra Civil; Pilar, de Viliella de Xiloca (Comunidat de Calatayud), o Belén y Ángel, que tienen familiares en las fosas comunes de Pomer (Aranda). Esos lazos tejidos entre personas que no se conocen pero han sentido lo mismo durante tantos años, sólo pueden verse en estas situaciones.

Las cajas que albergaban los restos de estas seis personas fueron depositadas en el escenario bajo ramos de flores, para ser testigos de las palabras de sus familiares. La sobrina nieta de Máxima, Tamara, tocó varias canciones al violín para acompañar la ceremonia, que terminó con la Internacional a las cuerdas.

Tras el acto central, los restos de los cuatro individuos masculinos fueron depositados en el cementerio de Ricla. La comitiva se dirigió después a Morés para continuar con el funeral de Petra y Lorenza. La primera fue depositada junto a su madre, con una placa acompañada de las palabras de Marcos Ana: “Mi casa y mi corazón, nunca cerradas: que pasen los pájaros, los amigos, el sol y el aire.” Los nietos de Lorenza recordaban que ella nunca quiso estar “en tierra”; en vida comentó que le inquietaba la idea. Tras 81 años, no lo estará más: descansará junto a su esposo en un nicho elevado.

No había contra quién luchar, sino a quién masacrar

Las seis personas asesinadas y arrojadas a una fosa común en el cementerio municipal de Ricla eran vecinas de la cercana localidad Morés (Comunidat de Calatayud). La comarca de Calatayud no fue excepción en lo que a alianzas reaccionarias se refiere: militares, guardias civiles, falangistas y civiles derechistas integraron la maquinaria sublevada.

El 25 de julio de 1936 la Guardia Civil del puesto de Sabinyán, encabezada por Juan Martínez Valtueña, entraba en Morés apoyada por falangistas de La Almunia de Donya Godina. Pronto hicieron desaparecer a muchos y muchas de sus habitantes, entre los que se encontraban Narciso Crespo Lozano -su hermano Julián era conocido por su férrea militancia socialista- y Antonio Lozano Morlanes, primos asesinados juntos en Calatayud el 10 de agosto. La vinculación de las familias con el socialismo sería su sentencia de muerte.

Durante tres días las madres de ambos denunciaron la desaparición de sus hijos, hasta que el 13 de agosto fueron detenidas y conducidas a Ricla para ser asesinadas. Se trataba de Petra Lozano Forcén, de cuarenta y ocho años, y su cuñada Lorenza Morlanes Serrano, de cuarenta y tres, ambas naturales de Morés. Máxima, hija de Petra, recordaba entre lágrimas en el funeral la bondad de su madre, a la que perdió con tan sólo 11 años y la juventud de su hermano Narciso, que con 19 años fue también arrancado de su lado.

Al terminar el homenaje, Máxima dijo estar al fin tranquila y feliz, tras rememorar cómo cada año acudía junto a su prima en tren para visitar la fosa en la que estaban sus madres. Tras el estudio antropológico- forense y arqueológico, no fue posible obtener el ADN de Petra, si bien se pudo determinar por estos trabajos quién era cada una de las mujeres. El acto celebrado el sábado 16 de diciembre ha sido el punto de llegada de un largo trabajo de investigación y documentación mediante diversas fuentes entre las que ha resultado crucial el testimonio de Máxima Crespo Lozano. Su supervivencia e interés han salvado de la eternidad de la fosa no sólo a su madre y su tía, sino a otras cuatro personas más.

Quienes han estado con ellas ochenta años residían también en Morés, donde trabajaban como ferroviarios, pero sus lugares de origen eran otros. Zacarías Arranz Pascual, era natural de Morón de Almazán (Soria).  Nacido el 15 de marzo de 1909, se casó con Isabel Espejo la Serna, con quien tuvo dos hijos: Dolores y José. Por desgracia estos son los únicos datos conocidos, ya que no ha sido posible contactar con sus familiares. Rogamos a quien pueda tener alguna información sobre él o sus allegados que contacte con Miguel Ángel Capapé (669 37 99 54 / decasetas@gmail.com), presidente de ARICO.

Tomás Sanz Lorente era originario de Fuente la Higuera (València). Su nieta Elvira recordaba durante el homenaje que todavía hoy guardan valiosos libros de su abuelo, como El origen de las especies, de Darwin, o tomos de enciclopedia. Lamentablemente, tampoco pudo ser obtenido su ADN, si bien la labor del equipo antropológico forense y arqueológico permitió conocer su identidad.

Otra de las víctimas era Sebastián Rueda Camacho, natural de Jaén. El equipo técnico localizó a su hija, todavía viva. No quiso participar en la recuperación de sus restos, por motivos que se desconocen y que no entraremos a valorar, lo cual dificultó las tareas de identificación al no contar con su ADN, si bien es cierto que no se opuso a la exhumación del resto de cuerpos.

De la sexta víctima no se ha podido identificar ningún dato personal. Según testimonios de algunas personas que se acercaron a la exhumación, el mismo día que estas cinco personas fue asesinado un hombre sin hogar. Y es que aunque en un primer momento el equipo esperaba encontrar los restos de cinco personas, se barajaba la posibilidad de que hubiera una más, ya que el 14 de agosto se anotaron como “desconocidos” en el Registro Civil de Ricla seis “defunciones”: dos mujeres y cuatro varones.

La eterna anulación de la Memoria Histórica: la financiación

Culminar así los trabajos de exhumación no ha sido fácil. Antes de acometer la intervención, desde ARICO ya afirmaban: “la falta de ayudas públicas desde el año 2012 a la recuperación de la Memoria Histórica, por parte de las instituciones, nos había impedido actuar hasta el momento sobre esta fosa común”. Finalmente fue una subvención de la Diputación de Zaragoza y sus comarcas, así como la labor de los voluntarios, lo que permitió asumir la tarea.

Tanto esta exhumación como trabajos posteriores tuvieron que fijarse en el calendario de forma acelerada puesto que los permisos imprescindibles para llevarlas a término finalizaban el 1 de diciembre de 2016, pero la financiación para realizarlas no había sido recibida cuando se realizaron las intervenciones.

Esta contradicción y falta de coordinación de la Administración dificultó la labor del equipo arqueológico, que a pesar de ello trabajó de forma ejemplar, pese al frío y la intensa lluvia que les acompañaron. De hecho, no sólo no se hizo efectivo a tiempo el ingreso de la subvención, sino que dos días después de haber finalizado la intervención el equipo no había recibido todavía oficialmente la notificación de si les concedían o no esa financiación, ni su cuantía.

De poco sirve que una ley permanezca vigente, si de facto se anula no destinándole presupuesto. La avanzada edad de los descendientes directos obliga a la inmediatez de intervenir. Sin voluntad política, poco quedará por hacer por mucho que de iure se reconozca el derecho de tantas hijas e hijos a honrar y recuperar a sus padres y madres.

El último escándalo en este sentido ha sido el abandono del Gobierno de Lambán a las víctimas del franquismo en Pomer

Allí han sido las familias quienes no han soportado que tras 81 años esperando, un gobierno las pisoteara un sólo día más logrando entre distintas organizaciones, particulares y ellas mismas reunir lo suficiente como para que los restos de las diez personas encontradas sean extraídos y analizados. Los compromisos incumplidos por el Gobierno de Aragón con las Asociaciones Memorialistas, que superan la docena, fueron denunciados por éstas puesto que al “no respetarse los plazos de justificación, ni el de ejecución necesarios para llevar a cabo los trabajos con el rigor científico que se precisa”, los conducen a “la asfixia y paralización”.

AUTOR/AUTORA – Colaboradora de AraInfo (@Cristirititi)

http://arainfo.org/homenajeadas-las-seis-personas-asesinadas-por-fascistas-en-ricla-zaragoza-durante-la-guerra-civil/ 

Máxima de 93 años entierra a su madre 81 años después de que fuera asesinada |Foto: Pablo Ibáñez

Posted in General | Leave a Comment »

TAVERNES ABRIRÁ LA FOSA PARA BUSCAR A SU ALCALDE REPUBLICANO FUSILADO EN EL 39

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/12/2017

TAVERNES ABRIRÁ LA FOSA PARA BUSCAR A SU ALCALDE REPUBLICANO FUSILADO EN EL 39

EL AYUNTAMIENTO RECIBE UNA SUBVENCIÓN DE CASI 90.000 EUROS PARA LA EXHUMACIÓN DE LA FOSA 112 DE PATERNA

TONI ÁLVAREZ CASANOVA GANDIA 19.12.2017 

Vicente Gómez Marí, el alcalde republicano de Tavernes de la Valldigna que fue fusilado en el año 1939 y enterrado en una fosa común en el cementerio de Paterna, está más cerca de tener una sepultura digna en el municipio donde siempre debió descansar y cerca de su familia, la misma que lleva meses luchando por mantener viva su memoria. La Diputación de València, dentro del plan de ayudas para la preservación de la Memoria Histórica, ha concedido al Ayuntamiento de Tavernes una subvención de 89.719 euros para la apertura de la fosa 112 del camposanto en el que se encuentran enterrados, además del político, otra docena de vecinos de la localidad represaliados por el régimen de Franco.

Esta subvención cubre la primera fase de los trabajos, que consiste en la exhumación de la fosa y la recuperación de los restos. Además, se dejarán preparados los cuerpos para su posterior identificación, un proceso que entraría en una segunda fase de la ayuda, según explicaba ayer a este periódico la diputada de Memoria Histórica, Rosa Pérez Garijo.

«Desde la delegación de Memoria Histórica nos marcamos tres objetivos fundamentales: Memoria, justicia y reparación. Dentro de ellos, había dos actuaciones urgentes, la exhumación de las fosas y la memoria en el colegio», señalaba ayer Pérez en conversación con Levante-EMV. Para la diputada, «la exhumación de las fosas no podía demorarse más», porque «hay familiares que necesitan recuperar los restos de los suyos, que no pueden esperar más». La dirigente recordó, además, que «somos la primera y única administración valenciana que está exhumando».

Satisfacción en el ayuntamiento

La subvención la recibirá el Ayuntamiento de Tavernes, aunque la administración vallera trabajará codo con codo con la Associació de Familiars Víctimes del Franquisme Fossa 112, que preside Carmen Gómez, nieta del alcalde republicano fusilado. Con ese dinero, el siguiente paso será adjudicar los trabajos a una empresa especializada para que lleve a cabo la exhumación.

Era la segunda vez que el municipio optaba a recibir esta ayuda, aunque en la anterior ocasión no la recibió por falta de presupuesto. Para este nuevo intento se había mejorado sustancialmente la documentación, lo que finalmente ha sido clave.

La concejala de Memoria Histórica, Noelia Alberola, se mostraba ayer «satisfecha» con esta resolución y aseguraba que «seguiremos trabajando para que nuestros vecinos descansen en casa».

La edil cree que esta subvención es necesaria «por la reparación, dignidad y porque es de justicia». El concejal de EUPV, Eduardo Bononad, también se ha implicado de forma decidida en conseguir esta subvención.

http://www.levante-emv.com/safor/2017/12/20/tavernes-abrira-fosa-buscar-alcalde/1657042.html 

Tavernes abrirá la fosa para buscar a su alcalde republicano fusilado en el 39

Posted in General | Leave a Comment »

LA JUNTA INICIA UNA NUEVA BÚSQUEDA DE VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN EL MUNICIPIO SEVILLANO DE UTRERA

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/12/2017

LA JUNTA INICIA UNA NUEVA BÚSQUEDA DE VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN EL MUNICIPIO SEVILLANO DE UTRERA

EN ANDALUCÍA DICIEMBRE 19, 2017

La Junta ha iniciado los trabajos encaminados a la localización y delimitación de fosas de víctimas de la guerra civil y la dictadura franquista en el municipio sevillano de Utrera. En una reunión mantenida en el Ayuntamiento de Utrera entre los ediles de este consistorio, Francisco Campanario y Vicente Llorca, el Coordinador de Exhumaciones de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Melero, los peticionarios y representantes de las asociaciones AMEHIS y Plataforma Construyendo ReDpública, y las arqueólogas Inmaculada Carrasco y Carmen Romero, de acreditada experiencia en este tipo de intervenciones, se sentaron las bases y explicado los pormenores de una intervención sufragada económicamente por la Dirección General de Memoria Democrática, y con la estrecha colaboración del Ayuntamiento de Utrera en lo que respecta a la aportación de operarios, maquinaria, señalamiento y vallado, así como a través de la logística y comunicación entre todas las partes implicadas, como en la tramitación de autorizaciones.

La actuación específica iniciada supone el acometimiento de una nueva intervención de las 37 aprobadas el pasado año por parte del Gobierno andaluz, como de las 20 cuyos expedientes fueron autorizados en julio de este mismo año, y que responden al principio de recuperación física de los cuerpos de las víctimas, como de reparación moral de sus familias, y a través del principio de colaboración entre todas las partes implicadas.

No en vano, ya en febrero de este año, el Ayuntamiento de Utrera realizó una prospección con radar de subsuelo en aquellas áreas donde las investigaciones llevadas a cabo por historiadores locales, indicaban la posible existencia de fosas comunes que albergaban los cuerpos de utreranos represaliados a consecuencia del golpe de Estado de 1936, y cuyo resultado fue negativo.

De la misma forma, a lo largo de la segunda quincena de julio el Ayuntamiento de Utrera volvió a intervenir en el cementerio a través de una serie de catas arqueológicas en la zona donde está proyectada la construcción de nuevos bloques de nichos, y al objeto de descartar fehacientemente en el área la existencia de fosas comunes. Una vez más, la intervención arqueológica llevada a cabo, con la ejecución de 9 zanjas, descartó la existencia de la fosa común indicada, aunque en la zona ha tenido lugar la aparición de un único individuo cuyas características parecen responder a la de un represaliado.

Francisco Campanario, portavoz municipal, ha vuelto a insistir que «sigue en pie el compromiso del Ayuntamiento de Utrera de localizar los restos de represaliados en los actos criminales de julio de 1936, estas actuaciones siempre serán coordinadas con la Dirección General de Memoria Democrática, con las asociaciones memorialistas y con los familiarares de los represaliados y siempre de acuerdo a la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía». En ese sentido, ha asegurado que «Utrera va a ser ejemplo de aplicación de dicha ley».

https://www.noticiaspress.es/2017/12/la-junta-inicia-una-nueva-busqueda-de-victimas-de-la-represion-franquista-en-el-municipio-sevillano-de-utrera/ 

 

Posted in General | Leave a Comment »

LA BÚSQUEDA DE MI ABUELO

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/12/2017

#VIDASENTERRADAS

LA BÚSQUEDA DE MI ABUELO

BELÉN GARCÍA RELATA LOS PASOS QUE HA DADO HASTA LA APERTURA DE DOS FOSAS COMUNES EN POMER

CONCHI CEJUDO – BELÉN GARCÍA – MADRID – 17/12/2017 – 09:53 H

Me llamo Belén García y en 2015 comencé la búsqueda de mi abuelo, Saturio Lezcano Martínez. Cuando fui testigo de la entrega a sus familias de los restos de dos fusilados en el pueblo de Velilla de Jiloca, me decidí a contactar con Miguel Ángel Capapé, presidente de ARICO, para que me orientara sobre los pasos que debía seguir. Firmé los documentos pertinentes y comenzó la búsqueda.

En nuestra familia siempre se comentó que “el abuelo” podría haber sido enterrado en el cementerio de Pomer, después de ser asesinado. Vivo en Calatayud pero ahora visito con frecuencia el pueblo de mi familia. Tengo que buscar información y los primeros que me la dan son mis tíos Casimirio y Silvina. Les cuento lo que quiero hacer y el dolor se refleja en sus rostros.

Poco después encuentro un libro que da muchos detalles sobre la represión en Pomer. Su título, “Suelas de Caucho”. Allí se nombra a mi abuelo Saturio y también a Benita. En ese momento todavía desconozco que aquella mujer era sobrina de uno de mis abuelos y novia del alcalde del pueblo en 1936. Fue humillada en la plaza de Pomer y posteriormente violada.

En poco tiempo, tengo una lista con los nombres de las personas que fueron fusiladas en Pomer y obtengo las coordenadas de la fosa. Envío cartas a mucha gente, también a algunos cargos políticos, a los que pido ayuda. Solo recibo buenas palabras pero ningún compromiso, excepto uno. Alguien me dice que mi carta no caerá en el olvido. Sin darme cuenta, he empezado un proyecto del que no sé si obtendré resultados, pero que poco a poco me empuja a seguir buscando. Tengo que llegar al final.

Contacto con varios familiares de las personas asesinadas. Algunas se muestran reticentes, otras me dicen rápidamente que puedo contar con ellos. Eso me anima y, en noviembre de 2017, comienza la excavación de la fosa en la que podría estar mi abuelo. En poco tiempo hay buenas noticias. Miguel Ángel me cuenta por teléfono que ya han encontrado cuerpos. “Te he encontrado”, es lo primero que pienso. Siento una inmensa alegría. Decido ir a verlo con mis propios ojos. Necesito estar junto a las personas que están haciendo realidad este hallazgo.

El primer día que estuve ante la fosa, me sentí muy cerca de mi abuelo. Los miraba y cada cuerpo que aparecía me estaba pidiendo que le devolviera la dignidad que un día le fue arrebatada. Pero no todo fueron buenas noticias. Miguel Ángel me cuenta que, debido a un problema de plazos, hay que renunciar a una parte de la subvención y que los cuerpos que ya se han encontrado, no podrán ser exhumados. Veo la cara de decepción de la gente que está levantando tierra. Para los antropólogos, arqueólogos y voluntarios, para las asociaciones que nos ayudan a los familiares en esta búsqueda, recibir una noticia como ésta también es doloroso. Todo el mundo mira sus móviles, escribe, llama por teléfono… En poco tiempo, decidimos que no nos rendimos y que haremos una llamada a la solidaridad. Esa llamada sí tiene respuesta. Mucha gente anónima y algunos dirigentes políticos de Zaragoza en Común aportan el dinero que necesitamos para rescatar los cuerpos encontrados. De nuevo, brota la alegría. Aunque no va a durar mucho.

El trabajo de investigación que acompaña a esta exhumación indica que lo más probable es que, entre los cuerpos encontrados en esta fosa, no esté el de mi abuelo. Me entristezco, pero sigo trabajando. Con el resto de la familia, elaboramos un árbol genealógico estremecedor. Al menos 11 personas de las dos familias a las que pertenezco fueron asesinadas entre agosto y septiembre de 1936.

Pido información al Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, al Archivo del Centro Documental de la Memoria Histórica, a UGT Vizcaya, a la Fundación Largo Caballero, a la Fundación Pablo Iglesias, al Archivo Tribunal Militar… y un largo etcétera. Necesito saber más. Una única respuesta se repite demasiadas veces: “los ficheros fueron eliminados, y los que no, fueron expropiados al comienzo de la sublevación”Sí llegan documentos del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza.Un consejo de guerra, incautaciones… al leerlo, llegamos a una conclusión. En 1936 se puso en marcha una enorme maquinaria institucional para provocar la muerte física y civil de mucha gente, también de mi abuelo, también de los 21 vecinos de Pomer asesinados.

Mientras intentamos reconstruir la historia de nuestros abuelos, tíos y bisabuelos, esperamos los informes del laboratorio. Por ahora desconocemos si entre los 10 cuerpos encontrados en las fosas del cementerio están SATURIO, DIONISIO, MARIANO, IRENE, FRANCISCO LEZCANO, FRANCISCO HORNO, VALERIANO, RESTITUTO, VICTOR, PILAR, CANUTO… Si no son ellos, les seguiremos buscando. Las familias de las 10 personas que han sido asesinadas podrán descansar un poquito, los demás seguiremos luchando.

Le doy las gracias a todas las personas que están haciendo realidad este trabajo. Cuando comienzas, solo tienes papeles. Cuando se abren las fosas, compruebas que todo es verdad. Siento mucho el dolor que le he ocasionado a mi familia al hacerles recordar un pasado atroz que, mi madre y mis tíos, sufrieron siendo niños. Conservo la esperanza de que ese dolor se cerrará muy pronto, no por guardar silencio, sino por dar un entierro digno a todos aquellos de los que no quedan fotografías, solo recuerdos y lágrimas.

http://cadenaser.com/programa/2017/12/16/a_vivir_que_son_dos_dias/1513414434_212372.html 

Exhumación en el cementerio de Pomer, provincia de Zaragoza, noviembre de 2017. / Miguel Ángel Capapé

Posted in General | 1 Comment »

LAS MENTIRAS DEL EXABAD SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 21/12/2017

LAS MENTIRAS DEL EXABAD SOBRE EL VALLE DE LOS CAÍDOS

EL ANTIGUO RESPONSABLE DE LA ABADÍA ASEGURÓ EN UN INFORME QUE EL TRABAJO EN EL VALLE FUE VOLUNTARIO Y QUE «COBRABAN DE HECHO UN SALARIO SUPERIOR AL DE LOS OBREROS DE IGUAL CATEGORÍA LABORAL»

«ESE SEÑOR ES UN MENTIROSO, PERO ADEMÁS ES UN IMBÉCIL», DICE EL PRESO POLÍTICO NICOLÁS SÁNCHEZ ALBORNOZ QUE TUVO QUE TRABAJAR EN EL VALLE: «¿VOLUNTARIO YO?»

«LO QUE MÁS ME DUELE ES QUE 80 AÑOS DESPUÉS TENGAMOS QUE ESTAR REBATIENDO ESTAS BARBARIDADES», EXPLICA EL PERIODISTA ISAÍAS LAFUENTE AUTOR DE ESCLAVOS POR LA PATRIA

CARLOS HERNÁNDEZ  – 18/12/2017

«Ese señor es un mentiroso, pero además es un imbécil». A sus 91 años, el historiador y preso político durante el franquismo Nicolás Sánchez Albornoz no puede ni quiere ocultar su indignación tras conocer el contenido del informe elaborado en 2005  por el abad del Valle de los Caídos publicado por la Cadena Ser. «Se atreve a decir que los presos que allí trabajamos éramos voluntarios —ha declarado este lunes a eldiario.es—. ¿Voluntario yo? ¿Cómo voy a ser voluntario si me sacaron de la universidad y me encerraron allí por mis ideas». En la segunda mitad de los años 40, Sánchez Albornoz fue detenido por la policía franquista y condenado a seis años de cárcel por formar parte de una organización estudiantil. Tras pasar por las prisiones de Alcalá de Henares y Carabanchel, en 1948 dio con sus huesos en uno de los tres destacamentos penales que trabajaban en la construcción del monumento franquista, el encargado de erigir el monasterio.

En agosto de ese mismo año protagonizó con éxito una novelesca fuga en compañía de otro compañero, por lo que solo estuvo seis meses en el valle de Cuelgamuros. No fue demasiado tiempo y, según él mismo reconoce, fue un privilegiado: «Al tener estudios me dieron un trabajo de pluma y papel en la secretaría del destacamento». Fue, no obstante, un periodo más que suficiente para constatar las pésimas condiciones en que vivían la mayor parte de los prisioneros: «Aún recuerdo las noches de verano en las que las chinches se metían por las narices y los oídos y chupaban por todo el cuerpo cubos de sangre», recordaba en sus memorias.

Más hastiado que indignado se muestra el periodista Isaías Lafuente, que durante años investigó el trabajo forzado al que fueron sometidos los presos políticos del franquismo y que plasmó en su libro ‘Esclavos por la patria’. Esta obra es citada varias veces por el abad en su informe: «Te confieso que lo que diga el abad me importa muy poco —explica Lafuente a eldiario.es—. Lo que más me duele es que 80 años después tengamos que estar rebatiendo estas barbaridades, discutiendo de estos temas sin que hayamos hecho una comisión de la verdad que estableciera cómo fueron los hechos realmente. Yo con el abad no tengo nada que discutir, pero sí discuto a nuestra España democrática que no haya resuelto todos estos temas relacionados con la dictadura».

De los «malentendidos» a las medias verdades

El informe que el abad Anselmo Álvarez remitió al Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005 pretendía, según se decía en sus páginas, acabar con «malentendidos y tergiversaciones (…) que se han vertido sobre la realidad del Valle». Sin embargo, un análisis detallado de las aseveraciones y los argumentos que en él se aportan, viene a demostrar una burda manipulación de la realidad construida a base de la utilización de fuentes nada fiables, medias verdades y una larga lista de falsedades.

«Ninguno de estos penados trabajó de manera forzada, todos lo hicieron voluntariamente»  

Tal y como apunta Isaías Lafuente «se trata de una media verdad o más bien de una media mentira que se convierte en pura mentira». El abad habla de voluntariedad porque los prisioneros que trabajaban en el Valle se habían acogido al llamado Sistema de Redención de Penas por el Trabajo ideado por el régimen franquista para explotar laboralmente a los cientos de miles de presos políticos que abarrotaban sus cárceles. Lo que olvida decir el abad es cómo y por qué habían llegado hasta allí todas estas personas.

En primer lugar no se trataba de delincuentes, sino de hombres cuya única falta había sido pertenecer a un partido democrático, militar en un sindicato o, simplemente, oponerse a la dictadura. En segundo lugar, su «voluntariedad» estaba forzada para evitar un mal mayor; realizar trabajos forzados era la forma de reducir la duración de las condenas y, de paso, escapar de unas cárceles insalubres, masificadas y en las que el trato solía ser aún más inhumano.

Salvando todas las distancias, los presos que trabajaron en el Valle de los Caídos eran tan «voluntarios» como los judíos deportados a los campos de concentración nazis que pugnaban por ser incluidos en empresas y grupos de trabajo externos para así escapar de las condiciones que sufrían en el interior de Auschwitz, Buchenwald o Dachau.

«Los trabajadores, libres o penados, cobraban de hecho un salario superior al de los obreros de igual categoría de los pueblos cercanos»

Absolutamente falso. Las diferentes memorias publicadas por el Patronato de Redención de Penas por el Trabajo señalan detalladamente cómo se producían esos pagos. Las empresas que realizaban los trabajos pagaban al Estado, por cada hombre, el salario medio de un obrero libre que tuviera idéntica especialización. Sin embargo, el Estado se quedaba con ese dinero y solo le daba al preso 50 céntimos diarios. En el caso de que estuvieran casados por la Iglesia y tuvieran hijos, se consignaban 2 pesetas diarias para la esposa y 50 céntimos por hijo destinados a su manutención. «Son los propios documentos franquistas los que desmienten al abad —apunta Lafuente—. El grueso del salario se lo quedaba el propio régimen».

«Se cuidó especialmente la alimentación de los presos. En 1947 se estableció que en el caso de los trabajadores reclusos debía ser al menos de 3.000 calorías por persona y día… Llamaba la atención de los penados la abundancia y variedad de los alimentos»

Falso. Los testimonios de los supervivientes coinciden en señalar la mala y escasa alimentación que recibían. Ello, en parte, era debido a la corrupción que estaba instalada en buena parte de la oficialidad franquista. Testigo de ello fue el propio Nicolás Sánchez Albornoz que trabajaba en la secretaría de uno de los destacamentos del Valle: «Era una corrupción consentida. Los camiones llegaban con garbanzos, aceite, patatas… pero se descargaban solo unos pocos sacos. El resto lo revendían en el estraperlo en Madrid. Mandábamos a la Dirección General de Prisiones un estadillo con los menús que se daban cada día, pero todo era inventado. Me encargaban a mí que los redactara y lo hacía sin hablar con el cocinero ni con el almacén. Lo que ponía no tenía relación alguna con lo que realmente comían los presos.»

«La iniciativa de la participación de presos en las obras fue siempre de las empresas constructoras»

Falso. Era el régimen franquista el que planificaba obras públicas en lugares que entrañaban tanta dificultad, ya fuera por su recóndita ubicación o por las características del propio trabajo, sabiendo que solo sería posible realizarlas con mano de obra esclava. «Se hacían los trabajos en mitad de la nada —destaca Lafuente—. No podías mover 1.000 o 1.500 trabajadores para que estuvieran cada día al pie del valle. Solo los trabajadores reclusos podían trabajar a cualquier hora, en cualquier condición… siendo levantados en medio de la noche para recuperar el trabajo que no se pudo culminar por un apagón, por ejemplo. Estas obras o las hacían presos o no las hacía nadie».

14 muertos, entre obreros libres y penados

Media verdad. Es cierto que de los centenares y centenares de centros de detención franquistas (campos de concentración, cárceles, colonias penitenciarias, batallones de trabajadores, etc.) por los que pasaron más de un millón de españoles, los tres destacamentos penales que construyeron el Valle de los Caídos no estaban entre los más duros. La cifra de 14 muertos en los trabajos es real, pero muy incompleta.

De hecho, la fuente que usa el abad para dar ese dato es el médico prisionero Ángel Lausín que también relató, y esto no lo cuenta el religioso, el elevadísimo número de heridos que se produjeron: «Raro era el día que no había un accidente, porque, claro, se movían piedras muy gordas, se movían vagonetas muy grandes, transportando materiales y tierra».

El arquitecto franquista del Valle Diego Méndez lo resumió así: «Ellos horadaron el granito, se subieron a andamios inverosímiles, manejaron la dinamita… Han jugado, día a día, con la muerte». Según cifras del propio régimen, el 8 por ciento de los prisioneros que trabajaron en la construcción de la cripta resultaron heridos durante los trabajos. A ello hay que añadir las secuelas que sufrieron la mayoría de ellos por la inhalación del polvo provocado por las detonaciones que perforaban la montaña. Nicolás Sánchez Albornoz habla de «la muerte aplazada» de decenas de prisioneros trabajadores.

«Los fines esenciales de la fundación del Valle (Decreto Ley agosto 1957…) son la oración por todos los muertos de la guerra del 36… La idea fundacional del Valle aspiraba también a la superación de las causas remotas de la guerra: desigualdad e injusticias sociales»

Falso. El Valle de los Caídos fue concebido, exclusivamente como un monumento a los vencedores. Ya el 3 de junio del 39 el propio Franco habló por primera vez de que «nuestro monumento a la Victoria no será un monumento más». El decreto de 1 de abril de 1940 en el que ordenó la construcción insistía en la misma idea: «Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos… que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que les legaron una España mejor». Ese mismo día, Franco inauguró oficialmente las obras ante los embajadores de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Portugal de Salazar.

El abad también evita mencionar que la mayoría de los republicanos que fueron sepultados en el Valle, fueron sacados de las fosas comunes en las que yacían y trasladados allí sin el consentimiento de sus familias.

El abad afirma que los testimonios recogidos por Isaías Lafuente y por otros historiadores y periodistas «reconocen que en el Valle encontraban un marco de libertad (dentro de su condición de penados) y de buenas condiciones salariales y laborales…»

El propio Lafuente responde a esta última aseveración del abad: «Es absolutamente falso que se pueda sacar esa conclusión de la lectura de mi libro. Me parece increíble que tengamos que seguir debatiendo de este tema. Tendríamos que conocer no solo el detalle real de todo lo que ocurrió allí. Tendríamos que saber el nombre y los apellidos de todos los que allí trabajaron. El problema —concluye— es que 80 años después, el Valle de los Caídos siga respondiendo al fin para el que fue construido: ser un monumento a mayor gloria de Francisco Franco y de José Antonio Primo de Rivera».

http://www.eldiario.es/sociedad/mentiras-exabad-Valle-Caidos_0_719878920.html 

Valle de los Caídos EFE

Posted in General | Leave a Comment »

CINCO EDILES DE ZARAGOZA EN COMÚN DONAN PARTE DE SU SUELDO PARA EXHUMAR A DIEZ VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 10/12/2017

CINCO EDILES DE ZARAGOZA EN COMÚN DONAN PARTE DE SU SUELDO PARA EXHUMAR A DIEZ VÍCTIMAS DE LA GUERRA CIVIL

EL ALCALDE SANTISTEVE Y TRES CONCEJALES APORTAN MÁS DE 8.000 EUROS DE SU SALARIO EN UNA RECOGIDA DE FONDOS PARA FINANCIAR LA RECUPERACIÓN DE LOS CUERPOS DE LOS REPRESALIADOS EN PÓMER.

ZARAGOZA – 08/12/2017 – EDUARDO BAYONA –  @e_bayona

Una aportación procedente de los sueldos del alcalde Pedro Santisteve, de Zaragoza en Común (ZeC), y de otros cuatro ediles de la candidatura de confluencia ha permitido financiar la exhumación de los cuerpos de diez víctimas de los sublevados en la guerra civil en el pueblo zaragozano de Pómer.

Las exhumaciones, impulsadas por la asociación memorialista Arico y las familias de las víctimas y cuyo trabajo previo había sido financiado gracias a una ayuda de la DPZ (Diputación Provincial de Zaragoza), estaban previstas para el día 13 de noviembre e iban a contar con una subvención del Gobierno de Aragón. Sin embargo, un problema administrativo hizo que no pudieran llevarse a cabo.

“La ayuda estaba concedida, pero el mismo día 13, cuando llegamos al pueblo, nos comunicaron que había que justificar los gastos en esas mismas fechas, y eso nos resultaba imposible porque no habíamos comenzado las exhumaciones”, explica Miguel Ángel Capape, presidente de la entidad memorialista Arico (Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido).

“Tuvimos que renunciar a la ayuda”, anota, con la que iban a llevar a cabo la documentación de las fosas y la recuperación de los cuerpos. De hecho, habían aplazado los trabajos en espera del dinero de la comunidad tras decidir que, una vez localizados, no podían volver a ser enterrados antes de acometer la siguiente fase. “Eso es algo muy doloroso para las familias”, explica.

En esa situación, optaron por promover una recogida de fondos, en la que “la respuesta ha sido muy buena”. De hecho, fue superior a las expectativas, ya que permitirá financiar también el estudio antropológico de los cuerpos y la extracción de muestras de ADN para cruzarla con los familiares e identificar cada uno de los restos.

Las aportaciones, tal y como explica Capapé en su perfil de Facebook, alcanzaron los 18.820 euros, a los que han de sumar algunas más llegadas en los últimos días. Eso permitió financiar la totalidad de los trabajos, además de devolver a los familiares de las víctimas los 5.000 que habían adelantado. “Esa era una de las condiciones”, señala.

Entre los donantes, que incluyen a particulares y a entidades como Mhuel (Movimiento Hacia Un Estado Laico) y Amical Mathausen, se encuentran el alcalde Santisteve (3.400 euros), la vicealcaldesa Luisa Broto (1.100) y los concejales Teresa Artigas (1.100), Elena Giner (1.100) y Fernando Rivarés (1.500).
Suman 8.200, procedentes, en todos los casos, del sobrante de los tres salarios mínimos interprofesionales (2.122,80) que reciben como salario mensual, y que dedican desde el inicio de la legislatura a asociaciones, movimientos sociales y causas como ‘Los 10 de Zaragoza’. “Eso permite dar respuesta desde lo público a iniciativas que se quedan fuera del circuito de las subvenciones”, explican fuentes de ZeC.

“Estamos comprometidos con la recuperación de la memoria histórica, pero no con palabras sino con hechos”, explica Santisteve, que anota que en este caso “hemos decidido apostar por cubrir la subvención que le habían denegado a Arico. «Creemos que es de justicia contribuir a la reparación de estos hechos y, sobre todo, que pueda ser esclarecida la forma en la que murieron” las víctimas, prosigue el alcalde.

Once víctimas por localizar

Sin embargo, las exhumaciones en Pómer, un pequeño pueblo de la comarca del Aranda que en invierno queda prácticamente deshabitado, no han finalizado con las realizadas estas semanas. “El año que viene volveremos a buscar en el cementerio”, explica Capapé.

La búsqueda sigue abierta porque quedan al menos once víctimas de los sublevados por localizar. “Hay documentadas tres sacas en las que fueron asesinados cuatro, seis y once vecinos, pero solo hemos encontrado dos fosas con cuatro y seis. Hicimos más sondeos pero sin éxito”, señala.

Los vecindarios de Pómer, Aranda y Jarque, en todos los cuales habían vencido en febrero las candidaturas del Frente Popular, fueron objeto de una brutal represión en el verano y el otoño de 1936, después de que parte de sus vecinos asaltaran, el 22 de julio, el cuartel de la Guardia Civil de la tercera de esas localidades para armase y con la intención de liberar a otras poblaciones cercanas.

Sin embargo, esa misma tarde eran expulsados de Jarque por un fuerte contingente del instituto armado apoyado por falangistas, ante lo que parte de los republicanos, principalmente los de esa población, optó por irse a la sierra mientras otros decidían regresar a sus casas de Pómer y Aranda, en las que los sublevados entrarían poco después.

Tres sacas, 21 vecinos

En el caso de Pómer, la represión de los sublevados se llevaría por delante en las semanas siguientes a 21 de sus apenas 450 vecinos. El 5 de agosto eran fusilados en las tapias de su cementerio cinco de ellos y otro de Aranda que se había refugiado en casa de unos parientes, acusados todos de haber participado en los enfrentamientos de los primeros días de la Guerra Civil. Un mes después, el 7 de setiembre, eran asesinados en Aranda de Moncayo otros cuatro vecinos, entre ellos Cipriano Muñoz, dirigente provincial del PCE y teniente de alcalde de Pómer, junto con Pedro y Victoriano Lezcano y Jonás Horno. Y dos días después, el 9, comenzaba la tercera saca, en la que murieron otros once vecinos.

En principio, explica Capapé, todo apunta a que la fosa de seis cuerpos se correspondería con el enterramiento de las víctimas de la primera de esas ejecuciones. Sin embargo, hasta que no dispongan de las pruebas de ADN no podrán determinar si los cuatro cadáveres hallados en otra corresponden a los cuatro vecinos fusilados por los facciosos en Aranda de Moncayo o a una parte de los once que murieron a manos de los sublevados unos días después.

http://www.publico.es/politica/guerra-civil-cinco-ediles-zaragoza-comun-donan-parte-sueldo-exhumar-diez-victimas-guerra-civil.html 

Familiares de las víctimas y voluntarios de Arico, durante los trabajos de exhumación en el cementerio de Pómer. ARICO

Posted in General | 1 Comment »

RESCATADOS TRAS 80 AÑOS DE OLVIDO

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 10/12/2017

RESCATADOS TRAS 80 AÑOS DE OLVIDO

UNA INVESTIGACIÓN DE EL CORREO PERMITE A FAMILIARES DE LOS REPUBLICANOS ENTERRADOS EN LIMPIAS RECUPERAR SU MEMORIA

MARTÍN IBARROLA Y JOSÉ CARLOS ROJODOMINGO, 10 DICIEMBRE 2017

Una semana después de que la ‘lista de Larrinoa’ saliera a la luz gracias a una investigación de EL CORREO, los rostros de los combatientes republicanos que permanecieron 80 años olvidados en una fosa del cementerio de Limpias vuelven a ser recordados. Entre 1937 y 1938 el cura Gregorio Ungo escribió sus nombres y guardó el libro de defunciones en la parroquia de San Pedro de esta localidad cántabra. Nadie volvió a leer las páginas hasta que este verano José Antonio Larrinoa, un jubilado de Alonsotegi, encontró tras una larga búsqueda el rastro que conducía hasta su tío y otros 73 milicianos, gudaris y civiles muertos durante la guerra de 1936. Este periódico ha hablado con familiares de varios de los fallecidos, que querían saber más datos sobre el paradero de sus allegados tras conocer la existencia de la lista. Era la primera noticia que recibían desde hace 80 años.

Domingo Ibarrola. 16 años. El pastor de la bala perdida

Domingo Ibarrola acababa de cumplir 16 años cuando una bala perdida le perforó la región lumbar. Hijo de molineros, vivía en Santa Cruz de Mena, un pueblecito de Burgos que sirvió de polvorín para el bando republicano. Sus sobrinos, Blanca, Ismael y Txomin Blanco, sabían que Domingo y sus amigos fumaban cigarrillos en la chabola que habían construido en una loma cercana. El joven pastor recibió allí el disparo mientras cuidaba de las vacas y las yeguas. «Se cruzó con el avance del frente nacional. Creemos que una ambulancia republicana lo llevo hasta el hospital de Limpias», explican sus sobrinos.

El padre de Domingo, Perfecto Ibarrola, comenzó a andar nada más escuchar la noticia. «Cuando llegó a Limpias, su hijo ya había fallecido. En el hospital le dijeron que el cuerpo se encontraba en la pila de fallecidos que se amontaban en el cementerio. No tuvo el valor de rebuscar entre los cadáveres y volvió a casa con el certificado de defunción». Así lo contaba Consuelo Ibarrola, que tenía catorce años cuando dispararon a su hermano. La madre de Domingo, Catalina, nunca reconoció la muerte de su hijo y pasó la vida creyendo que había huido a Rusia. «Murió con la esperanza de que algún día volvería a casa». Uno de los sobrinos, Ismael Blanco, explica que en la familia rara vez hablaban del tema. «Miré el cementerio de arriba a abajo y pregunté a los paisanos. Nadie sabía nada. Como no vi lápidas ni inscripciones, supuse que lo habrían llevado a otra parte. El hecho de verlo en la lista me afectó mucho, no sé por qué…». La familia lamenta la poca sensibilidad de haber construido nuevos nichos sobre la fosa común.

Una de las pocas anécdotas que conocían de su tío hacía referencia al día en el que los soldados republicanos capturaron una vaca de su propiedad para alimentar a las tropas. «Domingo fue a donde ellos, ató al animal por los cuernos y se lo llevó de vuelta a la cuadra. Ninguno le dijo nada -relata Blanca-. Creemos que fue un chico tímido porque rayó algunas fotos en las que él aparecía y no le gustaban, pero está claro que era muy echado para adelante y también especialmente habilidoso con los animales y las plantas. Los soldados lo querían». Consuelo, la hermana de Domingo, vivió 93 años, muchos de ellos en Bilbao, donde abrió una ferretería con su marido. A causa del alzheimer, se recluyó al final de su vida en el escenario de su infancia. Llena de angustia, repetía siempre la misma pregunta. «¿Qué le ha pasado a mi hermano?».

José María Iñíguez. Unos 20 años. Se despidió y nunca volvió al pueblo

«Me voy a la guerra. No sé si volveré». José María Íñiguez Otegui se despidió con esta frase de Barambio, un pequeño pueblo de Álava duramente castigado por la Guerra Civil. Luis López, un residente que pertenece a la asociación Aztarna y cuyo padre asistió a aquellas lapidarias palabras en 1936, buscó el número de identificación del gudari que aparecía en el puesto 52 de la ‘lista de Larrinoa’ publicada por este periódico. «Soldado con chapa 81.015 70, de 27 años de edad, de Barambio, se llamaba José Mari».

En el pueblo lo recuerdan como un chico sencillo y su sobrina, Rosi Larrea, que acaba de cumplir 70 años, no se ve capaz de añadir más detalles. «De este tema no se podía hablar. Era tabú. No sabemos cómo era, alto o bajo, castaño o rubio… Ahora por lo menos, sabemos dónde está». Un vecino de Barambio que también fue a la guerra lo vio por última vez entre Cantabria y Bizkaia a principios de julio de 1937. Según contaba, se metieron «en un túnel o en una mina para combatir» y ya no volvió a saber de él. Pertenecíaal batallón del PNV Araba. «Solo en nuestro pueblo habría más de treinta combatientes del bando republicano y unos diez del frente nacional. Cuando acabó la guerra todos volvieron a hacer carbón al mismo monte. Fue una mierda», explica un vecino.

Ángel Herrera González. 28 años. Falleció el mismo día en el que nació su cuarto hijo

La tarde en que Ángel Herrera murió aquel 6 de julio de 1937 en el hospital de sangre de Limpias con una gangrena que le devoró las piernas, su mujer dio a luz a su cuarto hijo. «Cuatro era la cifra que otorgaba la licenciatura y el permiso para retirarse a casa en La Veguilla (Reocín) para cuidar a esa familia numerosa», cuenta la cántabra Paz Herrera, nieta del hombre que figura en el número 49 de la famosa ‘lista de Larrinoa’ y bien conocida por ganar el ‘rosco’ del programa televisivo ‘Pasa Palabra’.«Si hubiera nacido antes, quizás él hubiera vivido», lamenta Antonio Herrera, que ahora, con 80 años, aún se emociona al recuperar la memoria del padre que nunca conoció.

En la foto que ilustra este reportaje, ambos se unen a Pedro Herrera (83 años), padre de Paz y hermano mayor de Antonio, para sostener el retrato de un hombre del que solo escucharon buenas palabras. Era alegre, dicharachero y tenía un don en la garganta: «Cantaba como los ángeles. Imitaba la voz de Pepe Blanco y Carmen Morell. Hacía las voces de ambos», recuerdan entre los tres. Apenas diez días antes de perder la vida estuvo de permiso en casa. Incluso llegó a poner nombre al hijo que esperaba.

Poco después, una granada de mano lo alcanzó en las piernas durante su estancia en el frente de Espinosa de los Monteros. «Le hicieron unos torniquetes y lo trasladaron como pudieron al hospital de Limpias a lo largo de 12 kilómetros tortuosos entre montes», cuenta Paz. «En la familia ya sabíamos que estaba en Limpias, porque como en el frente había conocidos nos informaron de todo lo que pasó». Sus hijos visitaron la fosa común hace décadas. El cura de entonces les aseguró que nadie tocaría esa zona mientras él viviera, pero tiempo después terminaron por levantar nuevos nichos sobre ese mismo suelo.

Entre los recuerdos guardan los efectos personales de Ángel Herrera. Su mujer los depositó en una pequeña caja de madera que él la regaló en su tiempo de novios. Ahí se conserva una chapa, una brocha de afeitar, la cuchilla, una cartera. «Incluso enviaron a mi abuela la última ración de comida del día que le correspondía a él. Una lata de atún y un panecillo», cuenta Paz. La lata aún la conservan. El pan hace tiempo que se convirtió en polvo. Y entre todo ello, se rescata una carta manuscrita. La última. «María, cuando me mandes muda no mandes camisa que ya tengo yo aquí. Si puedes mandas algo de queso, si lo encuentras. Por aquí nada particular. Que se va calmando el agua».

Manuel Lezcano Fernández. 47 años. Sobrevivió a las bombas y murió por una intoxicación

«Yo tenía solo 7 años cuando él murió. No llegué a conocerle mucho», recuerda Ángela Lezcano. Descubrió a su padre la pasada semana en la lista publicada por este periódico y emudeció. «Estaba como impactada», explica la nieta, Ana Bellota Lezcano, que aparece en la imagen que ilustra este reportaje junto a su madre, Ángela, y el retrato de sus abuelos. La familia sabía que él había muerto en Limpias, pero no conocía el lugar exacto donde estaba enterrado.

Manuel Lezcano Fernández nació en el valle vizcaíno de Carranza hacia 1890, pero pronto se estableció en Guarnizo (Cantabria), donde se casó y tuvo seis hijos. «Sí que recuerdo que era un mozo guapo, un vasco de buena planta», cuenta la anciana. Siempre tenía buen humor, era muy «dicharachero» y su bigote enroscado era pieza clave de una personalidad carismática. «Ese bigote era enorme. De eso sí que me acuerdo», cuenta Ángela.

Trabajó en los talleres de la ‘Orconera’ en Solía, pero cuando llegó la guerra, la movilización republicana lo obligó a viajar hasta la zona del Asón para fortificar el frente. «Dicen que comió una lata de sardinas en mal estado». El registro civil confirma que murió en tan solo 24 horas. Fue el 24 de julio de 1937, y figura como causa de fallecimiento una ‘enteritis aguda’. Tenía 47 años.

La principal motivación de la familia a la hora de narrar esta historia es agradecer el esfuerzo de José Antonio Larrinoa para aflorar esta lista de nombres de tantos hombres que fueron olvidados. «Sería conveniente que alguien hiciera algo. No costaría tanto levantar un monolito o lo que fuera que revelara la relación completa de los caídos que descansan en Limpias», reivindican los descendientes. Les queda el descanso de que ninguno de ellos fue víctima de la represión. «Murió por una enfermedad, que lo mismo le podía haber sorprendido en casa».

De su legado no se conserva ningún efecto personal. Solo recuerdos. Imágenes de un hombre con seis hijos que pasaba los días trabajando. «De cuando en cuando iba a tomar un vaso de vino, solo uno, al bar que existía justo aquí arriba», señala la anciana junto residiendo. «La vivienda la levantó él cuando se casó. No tenían muchos recursos, pero sacaron a la familia adelante».

José Mari Fernández. 22 años. El cartero de Ondarroa que no conoció a su hija

Juanjo Arriola contactó con este periódico nada más leer el nombre de su abuelo en la lista, José María Fernández Echaburu, un joven natural de Barcelona con raíces vizcaínas que nunca llegó a conocer a su hija. Vivía en Cataluña, estudiaba para perito industrial, trabajaba en Correos y todos los veranos viajaba a Ondarroa para dar clases particulares a los hijos de familias adineradas. Cuando estalló la Guerra Civil tenía 22 años. Lo encontraron mortalmente herido en un edificio en ruinas 42 días antes de que su mujer diera a luz a María Rosario Fernández, que ahora vive en Ondarroa y lo recuerda entre lágrimas. «¿Quién me iba a decir que con 80 años tendría noticias de mi padre?»

José María se había unido al batallón Capitán Casero, comandado por Gonzálo Pereira, un maestro nacional en Ondarroa y líder republicano. «Sabemos muy poco de su muerte. Gonzalo y José Mari se adelantaron para prospectar el terreno y no volvieron. Los encontraron más tarde en el interior de un edificio con disparos en la cabeza. Mi padre murió el 7 de julio en el hospital de Limpias». María Rosario asegura que los huerfanos de la guerra hijos de republicanos no gozaron de ninguna ayuda. «Como no teníamos dinero, no pude seguir estudiando y ayudé a mi ama. Éramos las modistas más cotizadas del pueblo, aunque yo siempre quise haber sido enfermera». Al preguntarle por el impacto que le produjo el hecho de saber que su padre había sido localizado, María Rosario eligió tres palabras. «Tristeza, soledad y emoción». La consolaba su bisnieta, Isabel, que ahora se prepara para hacer una carrera de psicología.

Ramón Guerricabeitia. 18 años. El joven de Gernika que combatió con su hermano

Ramón Guerricabeitia Vicandi era hijo de un maquinista socialista y el segundo de cuatro hermanos. Su sobrina Loli cree que posiblemente siguió los pasos de su hermano mayor, militante de UGT y un referente en la lucha social. Ramón se alistó en el batallón nº 1 de la 161 Brigada Mixta del Ejército de la República y murió 9 de agosto cerca de Limpias.

Ya solo quedan unos pocos familiares directos. «El mayor murió y no solía hablar del tema. Ramón era el segundo. Mi padre también falleció y la cuarta hermana vivió hasta su muerte en California. No sabría ni reconocerle en una fotografía, porque los álbumes de la familia se quemaron en el bombardeo de Gernika. Mi madre, que ha cumplido 93 años, tenía trece cuando ellos se alistaron». Al leer que su tío se encontraba en Limpias llamó a todos los primos para comentarlo. «Creo que era alto y delgado. Tantísimos años después, ya casi no quedan recuerdos».

Silvino España. 45 años. Un chófer aficionado a la cocina

«Mi padre quería que estudiara. Hasta me compró un libro de matemáticas antes de que empezara la escuela». Sus planes nunca se cumplirían. A sus 95 años, María Ángeles España duerme en la misma casa donde vio a su padre por última vez, un tercero sin ascensor en el barrio bilbaíno de Irala. Acompañada por su hija y su sobrino explica que sus tres hermanos se embarcaron rumbo a Felixtowe (Reino Unido), nada más empezar la Guerra Civil. «Le pregunté a mi madre por qué no me iba con ellos y ella me confesó que no se quería quedar sola. Yo era la mayor».

Inquieta en el sofá de su casa, recuerda los bombardeos que aterraron a los bilbaínos. «Cada vez que sonaban las sirenas corría como un demonio. Todo el barrio nos escondíamos en los túneles de Irala, salvo mi hermano, que era un travieso y subía al monte para ver los aviones pasar». Su padre, Silvino España, fue uno de los últimos hombres en sumarse a las filas republicanas. «No tenía partido político. Iba andando por Correos cuando dos soldados le preguntaron en qué trabajaba. Cuando les dijo que era chófer se alegraron. ¡Hala, al camión!, le dijeron». Solo tuvo tiempo para pasar por casa y despedirse una última vez.

Aunque no constaba en la lista original del libro de defunciones, un informe firmado por sus compañeros explica que la metralla de una bomba lo alcanzó en Carranza.Debido la «necesidad de mejores medios de curación», Silvino fue trasladado al hospital de Limpias. «Un amigo de mi padre nos notificó su muerte mucho después. Mi madre ya trabajaba en la casa de una familia adinerada. Me acuerdo de aquel señor porque luego le preguntó a mi madre si quería casarse con él», relata Mari Ángeles entre carcajadas. «Por supuesto, le dijo que no».

«¡Ay, quiero ir, sí, sí!», se emocionaba ante la posibilidad de visitar el cementerio con la fosa común. «Ya casi no recuerdo nada. Tenía una estatura normal, aunque quizá era un poco más bajo que mi madre. Hacían muy buena pareja. Y le gustaba cocinar. Ponía anchoas en salazón y preparaba tomate en tarros». Antes de ir a la guerra, sus tíos ofrecieron a Silvino una casa donde esconderse. Él rechazó la oferta. «Nadie se muere en la víspera», suelen decir en la familia desde entonces.

Felix Portilla. 24 años. El «rojo» que trató de salvar a los niños

«A veces la vida te hace ir corriendo y al final solo lamentas no haber escuchado mejor las historias que nos contaban los mayores. Apenas conozco los detalles de la vida de mi tío. Me alegro de que alguien se preocupara por buscar». María Ángeles Ibarraran es la sobrina de Félix Portilla, el número 12 de la lista. «El recuerdo que teniamos es que fallecio cuando trató de advertir a unos niños que manipulaban un misil. A alguno se le debió de caer. Pero no sé si es verdad». El historiador Fernando Obregón no solo lo confirma, sino que explica que fue uno de los peores accidentes que se registró en la época, en el que fallecieron una decena de niños.

«Félix nació en Vitoria y era alto y guapo, por lo que cuentan. Calculo que tendrían alrededor de 24 años. Su hermano era anarquista de la CNT y él seguiría sus pasos». Un documento de la Comandancia de la Guardia Civil de Álava que encontró en un viejo baúl indica que en los primeros días de la Guerra Civil, Félix y su hermano «se fugaron al campo separatista-rojo». «Ha pasado ya tanto tiempo. Leí el articulo sin esperanza, pero ver el nombre de mi tío me revolvió sentimientos y recuerdos, pensé en lo que pudo sufrir mi familia. Eran tan jóvenes y tan bravos… No debemos olvidarlos».

UN EXTENSO Y BUEN REPORTAJE FOTOGRÁFICO EN EN ENLACE DE EL CORREO

http://www.elcorreo.com/sociedad/memoria-quedaron-20171210171829-nt.html  

Posted in General | Leave a Comment »

ACTO DE ENTREGA DE 6 DE LAS 45 PERSONAS ASESINADAS POR LOS SUBLEVADOS EN RICLA

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 10/12/2017

ACTO DE ENTREGA DE 6 DE LAS 45 PERSONAS ASESINADAS POR LOS SUBLEVADOS EN RICLA

TRAS SER EXHUMADOS SUS RESTOS DEL CEMENTERIO DE LA LOCALIDAD Y DE LOS TRABAJOS DE IDENTIFICACIÓN A.R.I.C.O ENTREGARÁ A LOS FAMILIARES PARA QUE PUEDAN SER ENTERRADOS EN LOS CEMENTERIOS DE RICLA Y MORÉS

ARAINFO REDACCIÓN | 8 DICIEMBRE, 2017

El sábado 16 de diciembre la Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (A.R.I.C.O) ha preparado un acto de entrega de seis de las 45 personas asesinadas en Ricla por el fascismo en la Guerra Civil.

En noviembre de 2016 fueron exhumados sus restos del cementerio de la localidad de Ricla, en Zaragoza y después de los trabajos de identificación la asociación los entregará a los familiares para que tengan al fin “un entierro digno junto a los suyos” como describen desde A.R.I.C.O.

El acto que comenzará a las 10.30 horas en el Hogar del jubilado de Ricla se despedirá de Petra Lozano Forcén, Lorenza Morlanes Serrano, Tomás Sanz Lorente, Zacarías Arranz Pascual, Sebastián Rueda Camacho, y un hombre que no ha podido ser identificado. Después se realizará la inhumación en los cementerios de Ricla y Morés.

Todos y todas ellas fueron asesinadas el día 13 de agosto de 1936 por las fuerzas sublevadas para posteriormente, enterrarlos en el cementerio de Ricla.

http://arainfo.org/acto-de-entrega-de-6-de-las-45-personas-asesinadas-por-los-sublevados-en-ricla/ 

Posted in General | Leave a Comment »

LOCALIZADOS TRES FRAGMENTOS ÓSEOS CON HUELLAS DE BALA DURANTE LAS EXHUMACIONES EN SANT FERRAN

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 08/12/2017

LOCALIZADOS TRES FRAGMENTOS ÓSEOS CON HUELLAS DE BALA DURANTE LAS EXHUMACIONES EN SANT FERRAN

LA FOSA NO SE HA LOCALIZADO PERO SÍ RESTOS QUE AHORA HABRÁ QUE COTEJAR CON EL ADN DE LOS FAMILIARES

VÍCTOR GUERRERO – FORMENTERA – 07/12/2017 

Las excavaciones en el cementerio de Sant Ferran, en Formentera, finalmente han dado frutos. Aunque no se ha localizado la fosa común en la que se esperaba encontrar los restos de 5 hombres represaliados durante la Guerra Civil, sí han aparecido restos óseos con marcas de proyectil que permitirán reconstruir la historia.

En los 6 sondeos realizados en el osario y los 5 llevados a cabo en el exterior, se han localizado 4 proyectiles de fusil de 7 milímetros y tres fragmentos óseos de un húmero y dos cráneos con huellas de proyectil, que hacen pensar en que puedan corresponder a alguno de los 5 represaliados cuyos fusilamientos se habían documentado.

El siguiente paso será realizar pruebas genéticas para cotejarlas con el ADN de los familiares, que han accedido a someterse a las pruebas con el fin de esclarecer lo ocurrido y reconstruir la historia.

La directora de la excavación, Almudena García-Rubio, ha explicado que ahora se abren dos líneas de trabajo: por un lado la de los análisis genéticos, que tardarán meses en dar resultados y por otro se está investigando en el Registro Civil para garantizar que no se han producido enterramientos posteriores de personas que hayan fallecido por heridas de bala.

Por el momento se dan por finalizados los trabajos de excavación, que se han prolongado durante 5 días. Ahora lo que toca, según han explicado los arqueólogos, es realizar los estudios e informes correspondientes para dar por terminado el trabajo en el cementerio de Sant Ferrán.

http://cadenaser.com/emisora/2017/12/07/radio_ibiza/1512672325_050075.html  

Imagen de archivo durante las excavaciones / Cadena Ser

Posted in General | Leave a Comment »

EXHUMACIÓN EN POMER Y RESPUESTA CIUDADANA

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 29/11/2017

Queremos agradecer a todos los que han participado económicamente en el proyecto de exhumación en el cementerio de Pomer.
No queremos destacar a unos por encima de otros porque todas las aportaciones desde la más pequeña hasta la más grande son muy importantes, se ha alcanzado sobradamente lo que se necesitaba para la segunda fase de tal manera que también se podrá hacer el estudio antropológico.
Muchas muchas gracias de parte de ARICO y el resto de asociaciones que nos apoyan.

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (ARICO)
Asociación Bebés Robados de Aragón
Asociación Charata para la Recuperación de la Memoria Histórica de Uncastillo
Asociación de Familiares y Amigos de los Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM)
Asociación Justa Memoria de Novallas
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Batallón Cinco Villas
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Torrellas (AMEHITO)
Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Velilla de Jiloca
Asociación Pozos de Caudé
Círculo Republicano Manolín Abad de Huesca

ALEJANDRO CEBOLLA LADRÓN – 20 €

ALEJANDRO GONZÁLEZ VALIENTE – 50 €

AMICAL MAUTHAUSEN – 50 €

ANA MARÍA MORELLON NAVAL – 30 €

ÁNGEL MIGUEL BITRIÁN – 100 €

ANÓNIMO – 2000 €

ANÓNIMO – 30 €

ANÓNIMO – 50 €

ANÓNIMO – 5000 €

APUDEPA – 100 €

ASOCIACIÓN AFFNA 36 – 1000 €

ASOCIACIÓN MHUEL – MOVIMIENTO HACIA UN ESTADO LAICO – 300 €

BLANCA ENFEDAQUE LOSANTOS – 200 €

BRUNO GASPAR CANALES – 50 €

CESÁREO MORILLO FERNÁNDEZ – 100 €

ELENA GINER MONGE – 1100 €

ERIKA SANZ MELIZ – 100 €

FERNANDO RIVARÉS ESCO – 1500 €

HÉCTOR MENDAL ESCARIO – 50 €

IBAN ECHANDI VICENTE – 100 €

IKER GONZÁLEZ IZAGUIRRE – 60 €

ISABEL GIMENO ALBA – 50 €

JAVIER ANDRÉS SEBASTIÁN – 20 €

JAVIER SUMELZO ALASTUEY – 200 €

JESÚS FRANCISCO GARCÍA USÓN – ISMAEL SANZ Y JESÚS GARCÍA – 100 €

JOSÉ ÁNGEL MIRAMÓN SERRANO – 50 €

JOSÉ HERRERO FECED – 20 €

JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ MARCO – 50 €

MARÍA BELÉN SÁNCHEZ VALVERDE GARCÍA – 50 €

MARÍA DEL CARMEN BARBA ROMO – 20 €

MARÍA DEL CARMEN PURIFICACIÓN LÓPEZ – 100 €

MARÍA LUISA BROTO BERNUES – 1100 €

MARÍA MAGDALENA ALONSO MUYO – 50 €

MARÍA MERCEDES ABRIL ALONSO – 50 €

MARÍA PILAR HERNÁNDEZ MARZO – 20 €

MARÍA PILAR LOZANO PARDOS – 50 €

MARÍA YOLANDA PALOMAR FRANCO – 50 €

MARTA ABENGOCHEA AURENSANZ – 100 €

MW JLDM VAN WOERKOM – 50 €

NATI – 100 €

NOEMÍ NEGREDO COSCOLIN – 60 €

NURIA CATALÁN FERRER – 50 €

NURIA MARTÍNEZ LÓPEZ – 10 €

PEDRO SANTISTEVE ROCHE – 3400 €

REPUBLICANO – 100 €

ROSA ANA PEJ PEÑA – 50 €

SJA OOSTENBRINK – 100 €

TERESA ANA ARTIGAS SANZ – 1100 €

 

TOTAL = 19090 €

DINERO DEVUELTO A LOS FAMILIARES – 5000 €

TOTAL = 14090 €

 

A.R.I.C.O. DOS FOSAS MENOS

Posted in General | Leave a Comment »