UN PANTEÓN EN ESPAÑA ESPERA LOS NOMBRES DE SUS MUERTOS
Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 28/09/2013
UN PANTEÓN EN ESPAÑA ESPERA LOS NOMBRES DE SUS MUERTOS
POR INÉS BENÍTEZ
MÁLAGA, España, 26 sep 2013 (IPS) – Una pirámide en construcción llama la atención en el antiguo cementerio de San Rafael, en la sureña ciudad española de Málaga. Está destinada a ser monumento de miles de fusilados, cuyos cuerpos se hallaron en la mayor fosa común de la Guerra Civil Española y la dictadura de Francisco Franco (1936-1975).
El cementerio se cerró en 1987. IPS lo visitó el miércoles 25 y pudo ver que está muy avanzada la construcción del panteón en forma de pirámide, que se recubrirá de losas de mármol blanco con los nombres grabados de todos los fusilados en este sitio. El resto del predio abandonado será un jardín público.
Completar el monumento y el panteón llevará solo unas semanas más. Pero saber cuáles de los restos encontrados corresponden al nombre de cada víctima llevará muchísimos años.
“Solo recuerdo los gritos de mi madre cuando se lo llevaron”, dijo José Dorado, de 79 años, quien tenía tres cuando tropas de Franco fusilaron a su padre, el empleado ferroviario Pedro Dorado Cruces, en la localidad malagueña de Bobadilla.
Corría 1937. El cuerpo de Pedro, de 33 años, fue arrojado con los de otros compañeros de trabajo en una zanja del cementerio de San Rafael, relató Dorado a IPS.
Documentos indican que aquí se fusiló a 4.471 personas hasta la década de 1950, presuntamente por ser republicanas, el bando derrotado en la guerra civil. Entre octubre de 2006 y octubre de 2009 se recuperaron 2.840 cadáveres en la exhumación más grande que se haya realizado en Europa occidental.
El resto de los cuerpos pudo haber sido trasladado al Valle de los Caídos de Madrid, un monumento que el franquismo levantó en las décadas de 1940 y 1950, dijo Francisco Espinosa, de la Asociación contra el Silencio y el Olvido – Memoria Histórica de Málaga, que reúne a más de 400 familiares.
Dorado, presidente de esta asociación, se define como “una persona a la que le gusta batallar”. En 2002 comenzó a batallar, precisamente, para que se abriera la fosa común de San Rafael, y lo logró en 2006.
La Universidad de Málaga recogió muestras de ADN de los restos para cruzarlas con las de más de un millar de parientes de los fusilados, pero aún no hay identificaciones, explicó a IPS el socio fundador de la asociación malagueña, Antonio Somoza.
Los restos reposan en cajas a la espera de ocupar la cripta bajo la pirámide.
En cuatro décadas, entre 88.000 y 130.000 personas fueron asesinadas y enterradas en cualquier zanja por distintas partes del país y unos 30.000 bebés fueron robados, según denuncias.
“Pedimos que se saquen los restos de las cunetas y se puedan enterrar como personas”, reivindicó Espinosa, de 76 años, que ha luchado más de tres décadas para hallar el paradero de su progenitor, un carpintero argentino.
“Mi padre murió aquí. Yo estaba aún en el vientre de mi madre y mi hermano tenía tres años”, dijo a IPS, de pie junto a un ciprés en San Rafael.
Ningún intento de investigación ha prosperado, porque los tribunales se apegan a la ley de amnistía de 1977, que impide juzgar los crímenes de aquel período. Además, el actual gobierno de Mariano Rajoy eliminó la oficina que coordinaba las exhumaciones y los fondos para contribuir a las costosas pruebas de ADN.
Documentos indican que aquí se fusiló a 4.471 personas hasta la década de 1950, presuntamente por ser republicanas, el bando derrotado en la guerra civil. Entre octubre de 2006 y octubre de 2009 se recuperaron 2.840 cadáveres en la exhumación más grande que se haya realizado en Europa occidental.
El resto de los cuerpos pudo haber sido trasladado al Valle de los Caídos de Madrid, un monumento que el franquismo levantó en las décadas de 1940 y 1950, dijo Francisco Espinosa, de la Asociación contra el Silencio y el Olvido – Memoria Histórica de Málaga, que reúne a más de 400 familiares.
Dorado, presidente de esta asociación, se define como “una persona a la que le gusta batallar”. En 2002 comenzó a batallar, precisamente, para que se abriera la fosa común de San Rafael, y lo logró en 2006.
La Universidad de Málaga recogió muestras de ADN de los restos para cruzarlas con las de más de un millar de parientes de los fusilados, pero aún no hay identificaciones, explicó a IPS el socio fundador de la asociación malagueña, Antonio Somoza.
Los restos reposan en cajas a la espera de ocupar la cripta bajo la pirámide.
En cuatro décadas, entre 88.000 y 130.000 personas fueron asesinadas y enterradas en cualquier zanja por distintas partes del país y unos 30.000 bebés fueron robados, según denuncias.
“Pedimos que se saquen los restos de las cunetas y se puedan enterrar como personas”, reivindicó Espinosa, de 76 años, que ha luchado más de tres décadas para hallar el paradero de su progenitor, un carpintero argentino.
“Mi padre murió aquí. Yo estaba aún en el vientre de mi madre y mi hermano tenía tres años”, dijo a IPS, de pie junto a un ciprés en San Rafael.
Ningún intento de investigación ha prosperado, porque los tribunales se apegan a la ley de amnistía de 1977, que impide juzgar los crímenes de aquel período. Además, el actual gobierno de Mariano Rajoy eliminó la oficina que coordinaba las exhumaciones y los fondos para contribuir a las costosas pruebas de ADN.
http://www.ipsnoticias.net/2013/09/un-panteon-en-espana-espera-los-nombres-de-sus-muertos/
EL PANTEÓN PIRAMIDAL QUE SE CONSTRUYE EN EL CEMENTERIO DE SAN RAFAEL DE MÁLAGA. DEBAJO, EN UNA CRIPTA, REPOSARÁN LOS 2.840 CADÁVERES EXHUMADOS DE UNA FOSA COMÚN. LAS FAMILIAS PODRÁN RECLAMARLOS CUANDO SE CONOZCAN SUS IDENTIDADES. CRÉDITO: INÉS BENÍTEZ/IPS

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