A.R.I.C.O MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

Dos denuncias alavesas por ‘robo de bebés’ buscan sendas parejas de gemelos

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 20/03/2011

Dos denuncias alavesas por ‘robo de bebés’ buscan sendas parejas de gemelos

«Cuantos más papeles reúnes, más te convences de que algo raro pasó con nuestros hermanos», coinciden en asegurar las dos denunciantes

20.03.11 – 02:48 –  NEREA P. DE NANCLARES | VITORIA.

«A nuestros padres no se les hubiera ocurrido nunca pensar que les quitaron a sus hijos al nacer en la clínica Arana. ¿Quién puede imaginar que haya alguien capaz de robar bebés y venderlos?». Pero Inmaculada Gutiérrez y Remedios Blázquez vieron reflejada su historia familiar en muchos de los supuestos casos de bebés robados que salpican toda España. Y decidieron actuar. Han firmado sendas denuncias que ya han remitido a la central de la Asociación Nacional de Afectados por Adopciones Irregulares (Anadir) en Barcelona y que formarán parte de la demanda colectiva que se presentará en breve ante la Fiscalía General del Estado. Además, existen otras tres que han emprendido ese mismo camino mientras que una sexta se presentó a título individual ante el fiscal provincial, que ya ha abierto una investigación.

Las historias de Inmaculada y Remedios, ambas cuñadas, tienen muchos paralelismos. De hecho, las dos quieren saber si sus hermanos gemelos nacidos en Arana murieron poco después del parto, como les comunicaron a sus respectivas madres, o fueron robados y hoy están vivos.

El primero de estos dos casos se remonta al 8 de diciembre de 1961. La madre de Inmaculada no sabía que esperaba mellizos. Tuvo un niño a las 10.30 horas, de 1,160 kilos, y quince minutos después, una niña, que pesó 1,260 kilos. «Los vio a los dos antes de que se los llevaran». Incluso les sacó parecido con sus otras dos hijas. «Le dijeron que la chica vivió cinco horas y el chico, hasta el día siguiente. Mi padre y mi abuelo pidieron verlos, pero no se los enseñaron», relata Inmaculada.

Incoherencias

Los documentos oficiales recabados, sin embargo, arrojan más sombras que luces. «Están llenos de incoherencias». Y eso le hace sospechar que quizá los mellizos Alberto y Mariluz -«porque mis padres pidieron que se les bautizara»- no son las primeras estrellas que brillan en el cielo cada noche, «como siempre nos ha dicho nuestra madre desde pequeños».

En el parte de defunción, la niña aparece como un feto de seis meses «dado a luz muerto», y enterrada en una fosa común en Santa Isabel. El niño, al vivir más de 24 horas, está registrado en el libro de familia e inhumado en tierra en el mismo cementerio. «Otra cosa que mi madre nunca ha superado, que no estén juntos», apostilla. Además, en el historial clínico consta que a los dos recién nacidos les llevaron a mamar a las 10.00 horas del día 9. «¿Pero la niña no se había muerto a las cinco horas? ¿Y por qué mi madre no recuerda que le llevaran a los dos hijos? ¿Cómo un mellizo de seis meses puede pesar lo que pesaron mis hermanos? Cuantos más papeles reúnes, más te convences de que algo raro pasó», insiste.

Casi cuatro años después

El 3 de mayo de 1965, nació otra pareja de gemelos en la clínica Arana, hermanos de Remedios y, casualidades de la vida, también del que se convertiría en marido de Inmaculada. La hoja de parto relata que el primero nació a las 13.15 horas, a las 13.30 se expulsó la placenta y a las 13.45 llegó el segundo. Eran varones de seis meses, según le informaron a la madre. «Pero a ella le llamó la atención que fueran tan grandes. De hecho, también le dijeron que uno pesó 2,8 kilos y otro, casi 2. Además, vio que tenían mucho pelo, muy raro para ser prematuros», apostilla Remedios al tiempo que destaca que en el mismo documento ha encontrado otro dato que no concuerda. «Indica que uno nació de nalgas y mi madre dice que de eso nada. Es más, sólo le asistió la matrona y, cuando había complicaciones, llamaban al tocólogo».

No había pasado una hora del alumbramiento cuando comunicaron a los padres que los gemelos habían fallecido con un cuarto de hora de diferencia. Tampoco vieron los cadáveres. «Pero en el legajo de abortos pone como hora de fallecimiento las 13.00, es decir antes de nacer».

El padre asistió al entierro y vio cómo daban sepultura a las dos cajas en una fosa común. «Pero con tantos interrogantes, te llegas a preguntar qué había dentro». Por eso, entre todos los hermanos han decidido buscar respuestas. «¡A ver si van a estar vivos!».

http://www.elcorreo.com/alava/v/20110320/alava/denuncias-

alavesas-robo-bebes-20110320.html


Remedios e Inmaculada revisan los documentos sobre sus respectivos hermanos gemelos. :: B. CASTILLO


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