Baltasar Garzón, la historia al revés
Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 05/03/2010
Baltasar Garzón, la historia al revés
Esta situación nos genera, desde la óptica de las fuerzas de izquierdas, una gran preocupación.
05/03/2010 GREGORIO Briz
Estos últimos días en la prensa, por lo menos en determinada prensa, se ha producido una eclosión de artículos en defensa del juez superestrella, Baltasar Garzón. Desde Julián Casanova, José Saramago,Julio M. Lázaro, Amnistía Internacional, por citar algunos ejemplos. El motivo de esta actuación ha sido la decisión de la Comisión Permanente del Consejo del Poder Judicial de iniciar los trámites para suspender de funciones al juez Garzón por su investigación de los crímenes del franquismo.
Esta situación nos genera, desde la óptica de las fuerzas políticas de izquierdas, una gran preocupación, ya que el huevo de la serpiente del neofascismo parece que amenaza de nuevo; como dice Casanova, la sombra de la dictadura es alargada. Estamos ante una perspectiva dificilísima, no sólo desde el análisis político, sino también porque las instituciones democráticas no han sido capaces de enseñar la historia a la ciudadanía y se ha instalado en la sociedad el falseamiento sistemático de la misma. Por supuesto, cuando un pueblo no aprende de su historia, está condenado, posiblemente, a repetirla.
Es injusto que las víctimas, asesinadas sin procedimientos ni garantías judiciales, sigan en este momento sin reconocimiento jurídico y político, es decir, sin que se hayan reconocido los hechos sucedidos. Esto trató de paliarlo, de forma timorata y meramente simbólica, la Ley de Memoria Histórica, ejecutada débilmente y sin convicción. El juez Garzón, quizá, inspiró esta ley en la conciencia de los españoles, como dice Saramago, pero lo que sí es cierto es que intentó recobrar la memoria y la justicia para estas víctimas a través del proceso contra la dictadura franquista.
No se trata, tampoco, de defender al juez Garzón como tal, ya que algunos procedimientos realizados pueden hasta ser cuestionables, sino de defender lo que representa: un símbolo para muchos españoles y muchas familias de las victimas, que está ayudando a recuperar la memoria histórica y la dignidad, y no la revancha, para esas personas que lucharon por la libertad y la democracia y defendieron a la II República democrática de trabajadores de toda clase, en la que las mujeres ya podían votar.
Muchas personas de la calle, quizá de una forma intuitiva, se suman a esta defensa, que nosotros también realizamos, de Garzón. Expone la ciudadanía en diferentes foros: «este juez es necesario para acabar con la basura de nuestro país», por lo tanto la rebelión contra la política actual del PSOE y PP está plasmada en estas manifestaciones particulares de ciudadanos de a pie que ven en este suceso la actuación del gobierno, molesto por la apertura del proceso al franquismo, que puso en evidencia las carencias de la Ley de la Memoria Histórica. También esto lo enfrentó a la judicatura –viejas cuentas pendientes– , a la fiscalía, a la derecha española, PP, por la instrucción del caso Gürtel, que lo enervó por afectarle la investigación sobre la trama corrupta en la que estaban implicados altos cargos del partido.
NO DEBEMOS olvidar que en el imaginario colectivo de muchos españoles, salvando los errores de tramitación de sus procesos judiciales, queda que Garzón fue el juez que intervino en los GAL y encarceló a ministros socialistas, abrió sumarios contra ETA, le paró los pies a los narcotraficantes con la operación Necora, ordenó el arresto de Augusto Pinochet, etc., lo que le da una vitola de defensor de la democracia y de la libertad en un momento y en un país en que parece que los demonios del autoritarismo renacen de nuevo.
Por lo tanto, desde nuestra formación política nos solidarizamos con la defensa de estos valores democráticos por los que también lucharon las víctimas del franquismo.
Vicesecretario Gral. de Coordinación y Representación Institucional de CHA
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=564434
aims_selfip_org said
Lo contrario a lo injusto no es sino lo justo. Si la ley es injusta toda resolución contraria a ella es justa. Y el Juez que la dicta no prevarica. Pues prevaricar es dictar lo injusto no lo ilegal (art. 446 CP). La Ley de Amnistía es injusta. Para alcanzar la justa liberación de los perseguidos por el franquismo se resignó ante lo intolerable: otorgar impunidad absoluta a quienes cometieron GENOCIDIO. La resolución de Garzón contraria a ella fue justa. Garzón no prevaricó. Son otras carnes las que fibrilan ante lo que en congruencia se deriva: toda resolución jurídica, habida hasta la fecha, conforme a la Ley de Amnistía y que impidió investigar el genocidio del franquismo fue injusta, y el Juez que la dictó sí pudo prevaricar. Su obligación era plantear, no ocultar, el conflicto con el Legislador. Tal es una de las finalidades de la División de Poderes. ¿Donde se halla el valiente caballero que, contra ellos, querella impondrá?. ¿Permitiremos, como tantas veces hicimos, que los más, unidos a los de siempre, acaben con una de las mentes más visibles de los menos?. Y postdata: si Garzón instruye tan mal, ¿por qué su instrucción molesta tanto?. [http://aims.selfip.org/]