A.R.I.C.O MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

100 años de vida, miles de recuerdos compartidos

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 27/11/2009

100 años de vida, miles de recuerdos compartidos

Eusebia Alonso Pérez celebró ayer su centenario en compañía de su hija, Mercedes Abril, su yerno, Jesús González, sus nietas, Yolanda, Maichu y Mercedes, sus siete biznietos

ELDIADEVALLADOLID.COM

Redacción / Valladolid
Eusebia Alonso Pérez puede presumir de que llegó al mundo hace 100 años, cuando reinaba Alfonso XIII, abuelo del Rey Juan Carlos I, y en plena crisis de 1909. Ha sobrevivido a dos guerras mundiales, a la Guerra Civil española, ha vivido la Segunda República, la dictadura de Franco y el retorno de la Monarquía y la democracia, y ha superado muchos obstáculos personales que le ha deparado la vida. Esta mujer centenaria celebró ayer la fecha de su nacimiento en una emotiva fiesta homenaje que le dedicaron sus familiares, sus amigos y los trabajadores de la residencia de Ballesol. 100 años de vida y de historia y miles de recuerdos imborrables compartidos entre todos los que le han acompañado en su larga existencia.
Su hija, Mercedes Abril, y su yerno, Jesús González, compartieron muchos de esos recuerdos que han marcado la historia familiar de los Abril-Alonso. El primero y el más importante para esta vallisoletana fue la muerte de su esposo, Rafael Abril, el 17 de septiembre de 1936, cuando su primogénita contaba con tres años de edad y esperaba su segundo hijo. Entonces, su marido, jefe de estación de la localidad aragonesa de Clares de Ribota, fue asesinado por los falangistas tras la denuncia del párroco de la localidad, según recuerda ella. «Dicen que la vida da muchos años a quienes no han sufrido, pero eso es mentira», asiente. Y es que tras ese lamentable hecho, llegó la muerte de su segundo hijo, al que dio a luz al día siguiente de la muerte del padre y que no consiguió sobrevivir más de 10 días.
A partir de ese día, Eusebia se convirtió en «madre coraje». Regresó a Valladolid donde dio estudios a su única hija con ayuda de sus padres. «Me dediqué a coser la ropa de los soldados», recuerda. «Cosía 10 gorros al día por los que me ganaba una peseta, 10 céntimos por cada uno de esos gorros con bola». Años después, consiguió un empleo en el Instituto de Higiene, con lo que pudo mantener la formación de su hija que estudió Comercio.
Pero su intensa lucha tiene hoy en día una clara recompensa: tres nietas y siete bisnietos que ayer celebraron su aniversario con ella. Yolanda, Maichu y Mercedes describían a su abuela como una mujer trabajadora, con carácter y «muy presumida», que cuidó de la educación de cada una de ellas hasta que se casaron. Sus maridos, José Luis, Guillermo y Roberto, respectivamente, acompañaron a las nietas de Eusebia a la fiesta, con sus hijos, bisnietos de esta centenaria: María, Elisa, Sofía, Celia, Guillermo, Mercedes y Rafael.
La velada transcurrió en la residencia de Ballesol, donde las trabajadoras rindieron homenaje a una mujer de buen carácter que lleva ingresada en el centro desde este verano debido a la rotura de una cadera. Al comienzo de la emotiva celebración le entregaron una placa conmemorativa: «De 1909 a 2009. Que tu vida no se llene de años, sino que tus años se llenen de vida». Después, el coro de la Asociación de Mujeres Españolas de Valladolid (AME). Al principio, entonaron el cumpleaños feliz, canción con la que muchos de los asistentes se emocionaron.
Eusebia recibió ayer su homenaje por los 100 años vividos, ejemplo para sus allegados de fuerza y coraje.

http://www.eldiadevalladolid.com/noticia.cfm/Vivir/20091030/100/años

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Eusebia Alonso, en el centro, en compañía de sus familiares. Su hija Mercedes, su yerno, Jesús González, y sus nietas, Yolanda y Maichu que fueron acompañadas de sus maridos y demás familia. JONATHAN TAJES

 


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