A.R.I.C.O MEMORIA ARAGONESA

Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido

Mucha memoria por desenterrar

Escrito por: ARICO MEMORIA ARAGONESA en 06/09/2009

Mucha memoria por desenterrar

Dos años después de la entrada en vigor de la Ley de Memoria Historia, en Canarias sólo se ha estudiado una fosa, pese a que hay constancia de más de 700 desaparecidos y los historiadores hablan de más de 2.000 muertos. La clave está en la descoordinación entre las administraciones y la falta de fondos.

G. MAESTRE, Tenerife

Con la aprobación en octubre de 2007 de la ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura, más conocida como Ley de Memoria Histórica, las familias de los represaliados por el régimen de Franco en Canarias acrecentaron sus esperanzas de poder encontrar y dar una sepultura digna a sus seres queridos. Sin embargo, casi dos años después, la situación poco ha variado en lo que a hechos palpables se refiere, puesto que, si bien el trabajo de las asociaciones de memoria histórica de las Islas continúa y se han elaborado listados y ampliado notablemente la información sobre el número y la identidad de la víctimas que dejó tras de sí el régimen franquista, sólo se ha localizado y abierto una de las numerosas fosas que se sabe que existen, exceptuando la de Fuencaliente, en la isla de La Palma, abierta con autorización y fondos municipales.

Sólo 24 cadáveres.- Concretamente, hasta el momento los únicos cuerpos localizados y exhumados han sido los 24 hallados en el Pozo del Llano de las Brujas, en Arucas, municipio grancanario en el que tiene su sede la primera Asociación para la Memoria Histórica de Canarias (AMHC).

Es precisamente el papel que ha tenido esta organización y sus componentes el que ha permitido la apertura de esta fosa y que actualmente se trabaje en la identificación de cada uno de los cadáveres a través de las pruebas de ADN, gracias a un compromiso alcanzado por el anterior presidente del Gobierno canario, Adán Martín.

Y es que incluso antes de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica ya se trabajaba en la elaboración de un mapa provisional de fosas y en los primeros listados con los nombres y apellidos de los desaparecidos durante la represión franquista.

«No ha sido nada fácil. Hay que tener en cuenta que de este asunto nadie ha querido hablar durante mucho tiempo, incluso ahora muchas personas que saben cosas no quieren hablar, pero nosotros teníamos la necesidad de buscar a los nuestros, de saber dónde estaban y poderlos enterrar con dignidad», explica la presidente de la AMHC, Balbina Sosa, que recuerda que, en su caso, «en Arucas durante aquel periodo nos conocíamos todos: represaliados y represores, por eso ahora para poder saber la verdad, para conocer dónde están aquellos que desaparecieron, tenemos que hablar con unos y con otros y tocar muchas puertas. Es un trabajo duro, porque hay quien incluso se mofa de que sabe cosas pero no las va a decir porque le parece bien lo que sucedió, pero el resultado se está viendo, y de los primeros 30 o 40 casos que se habló ya vamos por más de 500».

Tradición oral.- Y es que en un asunto tan espinoso como este, la transmisión oral es la que está ayudando a situar las posibles localizaciones de muchos cadáveres, puesto que muchas de las personas que conocieron los hechos ya han fallecido.

«No buscamos responsables ni pedimos nada que no sea tener información sobre dónde pueden estar aquellas personas que fueron detenidas o sacadas de su casa a la fuerza y nunca más se supo de ellas», detalla Sosa.

En Tenerife el proceso está siendo algo más lento que en Gran Canaria, y aún ni siquiera se ha podido determinar un listado completo de desaparecidos, puesto que oficialmente son alrededor de medio centenar, pero los historiadores apuntan a que debe ser una cifra muy parecida a la de Gran Canaria, es decir cerca de 500.

Fosa confirmada.- Para la presidenta de la Asociación de la Memoria Histórica de Tenerife, Mercedes Pérez Swchartz, el mayor problema radica en la lentitud de las instituciones a la hora de cristalizar sus promesas. «Nosotros tenemos un caso clarísimo como es el de una parte del Cementerio de San Juan en La Laguna en el que nos consta que se enterró a varios fusilados y víctimas del franquismo, y pese a que incluso el pleno del Ayuntamiento de La Laguna aprobó por unanimidad que se rescataran esos cuerpos para dar cumplimento con la ley, a día de hoy no se ha movido ni una piedra porque, pese a que se comprometió verbalmente desde hace meses, el rector de la Universidad de La Laguna, Eduardo Doménech, aún no ha firmado el convenio preceptivo para realizar posteriormente las correspondientes identificaciones de ADN».

Especialmente importante está siendo la transmisión oral de acontecimientos acaecidos a partir de julio de 1936 para localizar posibles fosas en Tenerife. «A cada momento encontramos pistas de nuevos enterramientos, y no nos lo dice una o dos personas, sino muchas. Hace poco me hablaban de una fosa cercana a Los Rodeos, en donde enterraron a los que habían construido la carretera de La Esperanza. El problema es que no tenemos capacidad para hacer tantas cosas como surgen, y las instituciones nos ponen muchas trabas».

Falta de medios.- En este punto Pérez Swchartz hace hincapié en el aspecto económico. «Quiero dejar claro que nosotros no pedimos dinero. No lo queremos para nada, lo que sí exigimos es que todas las instituciones cumplan con la obligación que les impone la ley y nos ayuden a hacer catas, análisis y, si es necesario excavaciones, nada más. Nosotros solos no podemos».

Así, agradece el papel que está desarrollando la dirección del Parque Nacional del Teide, ya que asegura que les está dando «todo tipo de facilidades», puesto que la posibilidad de que exista una fosa común en Las Cañadas es una idea que se ha repetido de generación en generación.

«Se ha situado que en el Bucio de Maja existe una fosa, aunque otra gente apunta a que no es ahí sino en el Llano de Maja; en cualquier caso necesitamos mayor implicación por parte del Gobierno de Canarias para que nos ayude a trabajar con personal cualificado y maquinaria».

Templo Masónico.- La última «sorpresa» ha sido la aparición de unos huesos humanos durante las primeras obras de restauración del antiguo templo masónico de Santa Cruz de Tenerife. «Eso es algo que tenemos que estudiar, porque desde la asociación tenemos constancia, y así se lo hemos hecho saber al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, de que allí se realizaron numerosas torturas, así que, aunque inicialmente se dijo que podrían pertenecer a algún tipo de rito masón, no hay que descartar que se trate de alguna víctima del franquismo, y por lo tanto el tratamiento debe ser conforme a la ley, y habrá que determinar la posibilidad de que haya más cuerpos allí», indica la dirigente de la asociación tinerfeña.

Arrojados al mar.- Y es que cualquier cuerpo que pueda pertenecer a una víctima del régimen debería ser estudiada e identificada, tal y como explica Balbina Sosa.

«La localización de las fosas es importante porque puede dar idea de quiénes son los que allí se encuentren, pero sólo el ADN nos dará la prueba fiel, porque, por ejemplo, aquellas personas que piensen que algún familiar fue arrojado al mar y que, por lo tanto, no lo pueden encontrar, se equivocan. Tenemos datos de que había militares encargados de llevar a las fosas los cadáveres que con frecuencia el mar devolvía, así que todo el que tenga un familiar desaparecido no debe renunciar a buscarlo», añade la dirigente grancanaria, que además recuerda que en lugares como el Pozo del Barranco de Tenoya todo indica que existe una fosa en el que hay personas de varios municipios, porque incluso se trajeron a víctimas de Las Palmas y de San Lorenzo.

En cualquier caso, quienes piensen que una vez que se encuentran las fosas y se realizan las exhumaciones el trabajo está ya avanzado se equivoca.

«Se tarda mucho, porque se encuentran trocitos de huesos o muchos huesos sueltos y mezclados y lo primero que se debe hacer es ordenarlos para luego tratar de recomponer los cuerpos. Luego calcular la edad y determinar las características básicas para ir descartando posibilidades. Se trata de un proceso muy complejo y tardaremos un tiempo en poder realizar nuestro objetivo, que no es otro que el de poder pasar página a este asunto con dignidad, sin revanchismo y, sobre todo, sin faltarle el respeto a nadie», sentencia Balbina Sosa, quien asegura haber podido llevar bien toda esta situación gracias a que pudo prepararse psicológicamente para todo lo que pudiera suceder.

http://www.eldia.es/2009-09-06/canarias/canarias3.htm

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